La Oficina Regional de la zona, encabezó una incursión que permitió la detección y erradicación de cultivos de marihuana instalados de forma clandestina en establecimientos rurales. Unas 6 hectáreas de la droga y sus estructuras de producción fueron destruidas.
El operativo se desarrolló en un predio conocido como “Agua Santa”, donde los Agentes Especiales lograron ubicar y destruir plantaciones que, en su proyección final, representarían unas 18 toneladas de marihuana destinadas al circuito del narcotráfico.
A partir de tareas de geolocalización, el equipo interviniente también identificó dos campamentos precarios utilizados para el procesamiento y acopio de la droga, desarticulando así parte de la logística de producción instalada en la zona. En total, la erradicación abarcó 6 hectáreas de cultivo ilícito.
El procedimiento contó con la supervisión de la agente fiscal Abg. Rossana Coronel, quien acompañó las tareas en el terreno.