Agentes Especiales de la SENAD, pertenecientes a la Oficina Regional de Ciudad del Este, en coordinación con la Prefectura Naval, desarrollaron una compleja operación que permitió primero detectar y posteriormente desmantelar un importante centro de dosificación, preparación y distribución de drogas instalado en el barrio Remansito.
El lugar funcionaba como un verdadero punto de abastecimiento de cientos de miles de dosis destinadas a distintos puntos del departamento de Alto Paraná. La operación, una de las más significativas de los últimos tiempos en la zona, culminó con la captura de tres presuntos traficantes.
La complejidad del procedimiento radicaba en la estructura de seguridad montada alrededor del centro de distribución. Varias redes de «campanas» se ubicaban estratégicamente en los accesos al barrio, mientras que el bunker estaba instalado en una zona de difícil acceso, en el fondo del sector y prácticamente sobre la ribera del río Paraná.
Con el máximo sigilo y una planificación minuciosa, encabezada por el fiscal Abg. Manuel Rojas, los agentes llegaron hasta la vivienda donde se encontraban operando tres hombres.
👉Hugo Fabricio Benítez, de 28 años.
👉Kevin Adrián Covia, de 24 años.
👉Pablo Samuel Cáceres, de 28 años.
De acuerdo con los primeros datos de la investigación, el trío recibía cargamentos de droga sin dosificar, realizaba el fraccionamiento y posteriormente distribuía las sustancias en distintos puntos del departamento, principalmente en Ciudad del Este. Asimismo, parte de la droga podría haber sido destinada al traslado hacia el Brasil.
Durante el procedimiento fueron incautados:
👉- 372 gramos de cocaína, equivalentes a unas 744 dosis.
👉- 972 dosis de crack (chespi), equivalentes a aproximadamente 6.804 dosis.
👉- 317 gramos de marihuana.
👉- Dinero en efectivo.
👉- Una pistola.
👉- Cartuchos.
👉- Balanzas de precisión.
👉- Radios walkie-talkie, presuntamente utilizadas para alertar sobre la presencia de personas extrañas o movimientos en la zona.
La relevancia de la Operación Remanso Negro trasciende la cantidad de droga que fue retirada de circulación y que ya no llegará al mercado. El procedimiento abre además una nueva línea de investigación, ya que los elementos encontrados y la dinámica de funcionamiento del lugar podrían vincular este centro de distribución con otras estructuras criminales y con posibles esquemas relacionados a hechos de asalto registrados en la zona.